En el siglo V d.C. se producen las llamadas invasiones bárbaras que acabarán con el Imperio Romano de Occidente.
En Hispania penetran distintos pueblos bárbaro: SUEVOS, VANDALOS, ALANOS, VISIGODOS.
A principios del siglo VI los visigodos se hacen fuertes en Hispania, no obstante en la primera mitad del siglo se suceden las luchas internas. Estos problemas los soluciona Leovigildo, a partir del año 568, quien intenta crear un auténtico estado. Para ello emprende una serie de campañas militares enfrentándose a los hispanos, pero también a los vascones, a los suevos, a los bizantinos y también a los francos (que proceden de Europa). Una vez sometidos a la Península comienza a organizar el nuevo estado, crea leyes comunes y más adelante se produce el famoso Concilio de Toledo, donde Recaredo se somete al cristianismo y los visigodos van a crear una serie de cargos e instituciones que serán importantes en el futuro.
El primer cargo será por supuesto el del Rey, que imita a los emperadores romanos, aparecen los símbolos de autoridad como el trono, el cetro, el manto la diadema, la corona, monedas con la cara del Rey...
Se crean una serie de órganos de gestiones:
- Officium palatino: donde estarían los escribas, los administradores del tesoro.
- Aula regia: consejo de nobles y otros funcionarios que asesoran al Rey.
- Concilio: donde el Rey se reune con los obispos y trata de controlarlos.
Sociedad visigoda:
Es eminentemente rural, existen grandes explotaciones en el campo controladas por la riqueza o la iglesia.
Los reyes se apoyan en los nobles más fieles que recibirán el apoyo militar. Sobre esta situación se irán creando los cimientos del régimen señorial o feudal.
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